El Programa de Estabilidad que el gobierno ha remitido a Bruselas responde a las presiones y exigencias de los mercados financieros, que amenazan con medidas contra la deuda pública, como han hecho en Grecia.
Lo que pretenden es recuperar como sea los miles de millones que se evaporaron en la burbuja de la especulación. Junto con los miles de millones enterrados en el pozo sin fondo de las ayudas a los banqueros.
Hay dinero para la economía productiva y para el empleo. No está en la Caja de la Seguridad Social, sino en los bolsillos de los banqueros, los especuladores, los que no pagan impuestos o pagan al 1%.
El plan que se somete a Bruselas, no se basa en las necesidades de la recuperación económica y el empleo, ni en la situación de la seguridad social, ni en las previsiones económicas y demográficas ¿quién puede prever el crecimiento de la población o de la productividad dentro de 50 años? Se basa en el respeto de los criterios de déficit público de Bruselas. Supone que ahora todos tenemos que pagar, con nuestros salarios, con el salario diferido, con las pensiones, con recortes en el sector público, los servicios públicos.
El plan de estabilidad supone, además, incumplir el acuerdo de Función Pública. Recortar 50.000 millones el gasto público, recortar un 4% la masa salarial de los empleados públicos, imponer una tasa de reposición de sólo un 10% de las vacantes en la función pública es incompatible con ese acuerdo. Y además, la reducción de inversiones públicas y de personal en los servicios públicos supone abrir un escenario de deterioro y de privatización de los servicios públicos.
Los sindicatos no podemos aceptar. No podemos aceptar ningún recorte de pensiones (por tanto, no podemos aceptar ningún aumento en el periodo de cómputo). Ni recortes en la pensión de viudadeda, ni en la deorfandad, ni en la aportación de las Mutuas a la Caja de la Seguridad Social. No podemos aceptar ningún retraso en la jubilación. No podemos esperar a ver qué dice el Pacto de Toledo (que hasta ahora sólo ha servido para recortar las pensiones). Jubilarse a los 67 años no puede aceptarse ni porque lo diga el Pacto de Toledo ni el Papa de Roma. No podemos aceptar ningún recorte del sector público, de los empleados públicos, de los servicios públicos. Con 4000 despidos diarios no podemos aceptar ninguna generalización del despido más barato.
El plan del gobierno no es negociable. Debemos exigir su retirada. Como han hecho los sindicatos griegos con el plan de estabilidad del gobierno Papandreu.
Los sindicatos tenemos una gran responsabilidad. Miles de afiliados y trabajadores están indignados con las propuestas del gobierno, nos piden que actuemos.
Tenemos que convocar, de acuerdo con UGT, una campaña de movilización sostenida para que el gobierno retire las propuestas del plan de estabilidad. Preparando una Huelga General si el plan no es retirado. Los sindicatos de Grecia han convocado huelga general contra el plan de ajuste de su gobierno. Ese es el camino.
Respecto del Acuerdo de Negociación Colectiva, creo que es un error. Asumir moderación salarial con una claúsula de revisión a los tres años y cláusulas de inaplicación generalizadas va a llevar a que las empresas pidan la inaplicación en masa y los trabajadores pierdan poder adquisitivo.
La resolución propuesta exige, en mi opinión, tres cambios: hay que exigir la retirada del plan de estabilidad del Gobierno, haya que plantear que no aceptamo sningún recorte de pensiones, hay que mantener la movilización unida hasdta la convocatoria de una huelga general si el gobierno no da marcha atrás.
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